*Cruz-Diaz, Carlos. ORCID: 0009-0002-1561-5481 [email protected]; , **Tavarez-Ulloa, Paul. ORCID: 0009-0005-9435-7661 Dr.tavarez@gmail.com; ***Matías, Gilbania. ORCID: 0009-0003-9725-5105 [email protected]; ***Medina-Ferreira,Winnie. ORCID: 0009-0001-7820-2994 [email protected]; ****Corporan-Gómez, Fausto I. ORCID: 0000-0002-6505-7185 [email protected] *Médico especialista en Nefrología, **Médico especialista en Ortopedia, ***Residente de segundo año de Medicina interna, ****Doctor en medicina PUCMM
Clínica Unión Médica del Norte, Santiago de los Caballeros, República Dominicana.
RESUMEN:
Introducción:El trauma musculoesquelético es una causa frecuente de morbilidad clínica, abarcando desde contusiones leves hasta lesiones graves. Aunque las fracturas suelen ser el enfoque principal, los traumas contusos sin fractura pueden desencadenar complicaciones como el síndrome compartimental agudo (SCA), caracterizado por un aumento de la presión intracompartimental que compromete la perfusión tisular y puede llevar a necrosis muscular. Entre sus consecuencias está la rabdomiólisis, una condición en la que la destrucción de la fibra muscular, al sufrir un daño directo, como ocurre en las lesiones por aplastamiento o en la inmovilidad prolongada, provoca una liberación de mioglobina y enzimas al torrente sanguíneo, elevando el riesgo de lesión renal aguda (LRA), presente en hasta el 50 % de los casos. Presentación de caso:Paciente masculino de 61 años sin antecedentes patológicos significativos, que sufre un trauma contuso en el muslo izquierdo debido a un accidente vehicular. En las primeras 24 horas, el paciente desarrolló edema progresivo, dolor desproporcionado, pérdida de sensibilidad y tensión en el compartimento muscular afectado. Discusión:La insuficiencia renal aguda (IRA) inducida por rabdomiólisis es una complicación grave que ocurre debido a la liberación masiva de mioglobina y otras sustancias citotóxicas al torrente sanguíneo tras la desintegración del músculo esquelético. La mioglobina, filtrada por los riñones, causa nefrotoxicidad, obstrucción tubular y vasoconstricción renal, comprometiendo la perfusión renal. Conclusión:En conclusión, la insuficiencia renal inducida por rabdomiólisis representa una entidad clínica de alta morbilidad que requiere un abordaje multidisciplinario.
Introduction: Musculoskeletal trauma is a common cause of clinical morbidity, ranging from minor contusions to severe injuries. Although fractures are often the main focus, blunt trauma without fracture can trigger complications such as acute compartment syndrome (ACS), characterized by increased intracompartmental pressure that compromises tissue perfusion and can lead to muscle necrosis. Among its consequences is rhabdomyolysis, a condition in which muscle fiber destruction, caused by direct damage such as crush injuries or prolonged immobility, leads to the release of myoglobin and enzymes into the bloodstream, increasing the risk of acute kidney injury (AKI), present in up to 50% of cases. Case Presentation: A 61-year-old male patient with no significant medical history suffered a blunt trauma to the left thigh due to a motor vehicle accident. Within the first 24 hours, the patient developed progressive edema, disproportionate pain, loss of sensation, and tension in the affected muscle compartment. Discussion: Acute kidney injury (AKI) induced by rhabdomyolysis is a serious complication resulting from the massive release of myoglobin and other cytotoxic substances into the bloodstream following skeletal muscle breakdown. Myoglobin, filtered by the kidneys, causes nephrotoxicity, tubular obstruction, and renal vasoconstriction, compromising renal perfusion.
El trauma musculoesquelético representa una de las principales causas de morbilidad en la práctica clínica [1], con un espectro de lesiones que varían desde contusiones leves hasta fracturas complejas y compromiso neurovascular. Aunque las fracturas suelen ser el foco principal en la evaluación inicial de los pacientes traumatizados, es crucial reconocer que un trauma contuso sin fractura puede generar complicaciones severas.
El impacto directo sobre la musculatura puede inducir un proceso inflamatorio con edema progresivo, hemorragia intramuscular y aumento de la presión dentro de los compartimentos anatómicos.
Esto compromete la perfusión tisular y, en algunos casos, puede desencadenar un síndrome compartimental agudo (SCA) [2]. Aunque esta condición se asocia frecuentemente con fracturas o lesiones vasculares, también puede desarrollarse tras un traumatismo contuso aislado.
El síndrome compartimental es una urgencia médica en ortopedia y traumatología, caracterizada por un aumento de la presión dentro de los compartimentos musculares delimitados por fascias inextensibles. Este incremento compromete la circulación sanguínea, lo que provoca dolor intenso, isquemia y potencial necrosis del tejido afectado.
Se diagnostica cuando la presión intracompartimental supera los 30 mmHg[12], considerando que los valores normales oscilan entre 0 y 8 mmHg. Suele manifestarse con mayor frecuencia en las extremidades inferiores, brazos, antebrazos, manos, pies y, en menor medida, en la pared abdominal [2]. Según su evolución y características, puede clasificarse en síndrome compartimental agudo o crónico [27]. Entre sus principales causas se encuentran el trauma severo y las fracturas óseas, mientras que las formas crónicas suelen relacionarse con sobreesfuerzo físico.
El síndrome compartimental es una condición en la cual la presión dentro de un compartimento muscular aumenta hasta niveles que comprometen la perfusión y la viabilidad de los tejidos. Los criterios diagnósticos incluyen:
Dolor desproporcionado: Dolor intenso que no se alivia con analgésicos y que es desproporcionado al estímulo.
Tensión en el compartimento afectado: Sensación de firmeza o hinchazón en el área afectada.
Disfunción neurológica: Parestesias o disminución de la sensibilidad en la zona afectada.
La rabdomiólisis es una afección derivada de la destrucción de las fibras musculares, lo que resulta en la liberación de mioglobina y diversas enzimas intracelulares, como la creatina quinasa (CPK) y la lactato deshidrogenasa (LDH), al torrente sanguíneo [4]. Esta liberación masiva puede generar complicaciones tanto locales como sistémicas, siendo la lesión renal aguda (LRA) la más relevante y grave. Se estima que entre el 35 % y el 50 % de los pacientes con rabdomiólisis presentan algún grado de insuficiencia renal [28].
La rabdomiólisis es un síndrome clínico caracterizado por la desintegración del tejido muscular esquelético, lo que provoca la liberación de componentes intracelulares al torrente sanguíneo. Los criterios diagnósticos incluyen [6]: • Elevación de la creatina cinasa (CK): Un aumento de la CK sérica superior a 5 veces el límite superior normal es indicativo de rabdomiólisis.
Mioglobinuria: La presencia de mioglobina en la orina, que puede darle un color oscuro característico, es otro criterio diagnóstico.
Síntomas clínicos: Dolor muscular, debilidad y orina de color marrón rojizo son manifestaciones comunes, aunque esta tríada clásica está presente en menos del 10% de los casos.
La lesión renal aguda (LRA) inducida por rabdomiólisis es una complicación grave que resulta de la destrucción de las fibras musculares esqueléticas y la liberación de sus componentes intracelulares al torrente sanguíneo [24]. Este proceso puede desencadenarse por diversas causas, incluyendo traumatismos, trastornos metabólicos, uso de ciertos medicamentos e intoxicaciones exógenas.
Clínicamente, la rabdomiólisis puede variar desde formas asintomáticas hasta presentaciones con síntomas como mialgias, debilidad generalizada y orina oscura. La LRA es una complicación frecuente y tardía de la rabdomiólisis, y su desarrollo se asocia con una mayor morbilidad y mortalidad [23].
El daño renal en la rabdomiólisis es multifactorial, incluyendo la obstrucción tubular por pigmentos, vasoconstricción renal y daño oxidativo [24]. El tratamiento principal de la LRA por rabdomiólisis se basa en una hidratación adecuada, promoción de la diuresis y la evitación de fármacos nefrotóxicos. En casos graves, donde se presentan complicaciones como uremia, acidosis metabólica, hiperpotasemia y sobrecarga de volumen puede ser necesario recurrir a terapias de reemplazo renal.
La lesión renal aguda se caracteriza por un deterioro rápido de la función renal, lo que resulta en la acumulación de productos de desecho nitrogenados y la alteración del equilibrio de líquidos y electrolitos. Los criterios diagnósticos según la clasificación KDIGO incluyen [29]:
Aumento de la creatinina sérica: Incremento de ≥0.3 mg/dL en 48 horas, o aumento de ≥1.5 veces el valor basal en los últimos 7 días.
Disminución del volumen urinario: Menos de 0.5 mL/kg/h durante más de 6 horas.
Es importante destacar que la rabdomiólisis puede inducir una lesión renal aguda debido a la liberación de mioglobina, que es nefrotóxica.
En este artículo, se presenta el caso de un paciente previamente sano que, tras sufrir un trauma contuso en el muslo sin evidencia de fractura, evolucionó con síndrome compartimental y rabdomiólisis. Se enfatiza la importancia del diagnóstico precoz y el manejo oportuno para prevenir complicaciones mayores en este tipo de lesiones.
PRESENTACIÓN DE CASO
Paciente masculino de 61 años sin antecedentes mórbidos conocidos. Sufre un trauma contuso en el muslo izquierdo tras un accidente de vehículo de motor de cuatro ruedas mientras se encontraba circulando por la vía pública. Al momento del accidente, sufre contusión provocada por el impacto del timón vehicular en el muslo izquierdo. No presenta pérdida de conciencia ni otras lesiones aparentes de carácter de urgencia, es llevado vía emergencia al centro más cercano para su evaluación y manejo. Se decide su ingreso a sala clínica.
Al examen físico, el paciente presentó: Signos vitales: TA: 120/80 mmHg, FC:
78 lpm, ritmo regular, FR: 16 rpm, sin dificultad respiratoria, Temperatura: 36.8°C, Saturación de oxígeno: 98% en aire ambiente.
Inspección general: Paciente alerta, eupneico y afebril. Facies normorreica, sin signos de dolor evidente en reposo. No hay cianosis ni ictericia.
Cabeza y cuello: Normocéfalo, sin signos de trauma. Pupilas isocóricas y reactivas. Mucosas orales hidratadas. Cuello sin masas ni adenopatías palpables.
Tórax: Simétrico, con movimientos respiratorios conservados. A la auscultación, murmullo vesicular presente y adecuado en ambos campos pulmonares, sin estertores ni sibilancias. Ruidos cardíacos rítmicos, sin soplos.
Abdomen: Globoso a expensas de panículo adiposo, sin signos de irritación peritoneal. Ruidos intestinales presentes y normales. No se palpan masas ni visceromegalias.
Extremidades: Miembro inferior izquierdo con edema moderado (++/++++), localizado en la región de muslo, con aumento de volumen respecto al contralateral. Piel con equimosis. Eritema leve perilesional. Dolor a la palpación, sin aparentes datos de fractura ósea. Pulsos pedio y tibial posterior presentes y simétricos. Sensibilidad conservada en ambos miembros inferiores. Rango de movimiento limitado por dolor en miembro inferior izquierdo. Miembro inferior derecho sin daño aparente.
Neurológico: Fuerza muscular 5/5 en extremidades superiores y miembro inferior derecho; 3/5 en el miembro inferior izquierdo por dolor. Reflejos osteotendinosos normorreactivos y simétricos. Marcha conservada, aunque con leve cojera por el dolor en la extremidad afectada.En las primeras 24 horas, el paciente presentó un aumento progresivo del edema y del dolor, con dolor desproporcionado al estímulo, disminución de la sensibilidad y tensión marcada en el compartimento muscular. Se realizó sonografía de partes blandas que reportó desgarro de músculo vasto intermedio con hematoma asociado y edema de partes blandas. Al día siguiente se hacen controles, evidenciándose una baja de valores de HGB de hasta 3 gramos, así como un aumento marcado de los valores CK. Paciente es llevado a sala de cirugía para realizar drenaje de hematoma asociado y descompresión de la zona afectada. Paciente sale a sala clínica sin eventualidad.
Ilustración 1: Descompresión y drenaje quirúrgico de hematoma
FECHA
CK
BUN
CREATININA
07/01/25
183
13.5
1.12
08/01/25
557
22.3
1.68
09/01/25
795
48.6
3.08
10/01/25
2924
46.4
–
A pesar de ello, desarrolló rabdomiólisis postoperatoria, evidenciada por el aumento progresivo de CK (máximo de 2,924 el 10.01.25), insuficiencia renal aguda con creatinina de 3.08 y BUN de 48.6 el 09.01.25, e hiperpotasemia de 5.8. Además, presentó hipocalcemia leve y elevación de enzimas hepáticas (AST 42, ALT 65.3). Sin embargo, gracias a la intervención quirúrgica temprana y el manejo adecuado con hidratación, la rabdomiólisis no evolucionó de forma más severa y los valores comenzaron a mejorar progresivamente.
11/01/25
1545
35.5
1.47
12/01/25
1253
37.2
1.2
13/01/25
1108
–
–
14/01/25
–
27.3
1.12
DISCUSIÓN
La insuficiencia renal aguda inducida por rabdomiólisis es una complicación grave que resulta de la liberación masiva de mioglobina, electrolitos y otras sustancias citotóxicas al torrente sanguíneo tras la desintegración del músculo esquelético. La mioglobina filtrada por los riñones puede inducir nefrotoxicidad directa, obstrucción tubular y vasoconstricción renal, lo que compromete la perfusión y exacerba la disfunción renal.
Diversos estudios han demostrado que la insuficiencia renal secundaria a rabdomiólisis está fuertemente correlacionada con niveles elevados de creatina quinasa (CK), mioglobina y electrolitos séricos alterados. En pacientes con valores de CK superiores a 5,000 U/L, la probabilidad de insuficiencia renal aguda se incrementa significativamente, particularmente en aquellos con hipovolemia concomitante. Los niveles de CK aumentan dentro de las primeras 12 horas de injuria muscular y llegan a un pico máximo de 24 a 36 horas, con una bajada posterior lenta de aproximadamente 30% por día. Siendo a los 5 días sus niveles más bajos. La falta de descenso de los niveles de CK es sugestivo de persistencia de la injuria muscular o del desarrollo de síndrome compartimental [26].
El tratamiento de la insuficiencia renal por rabdomiolisis se basa en la reanimación con fluidos agresiva para mantener una diuresis adecuada y prevenir la precipitación de mioglobina en los túbulos renales. Se recomienda el uso de soluciones balanceadas y, en algunos casos, la alcalinización urinaria con bicarbonato de sodio para reducir la toxicidad de la mioglobina. En pacientes con deterioro renal progresivo o sobrecarga de volumen, puede ser necesario recurrir a terapia de reemplazo renal.
En el contexto quirúrgico y traumático, como hematomas musculares extensos o síndrome compartimental, la intervención precoz es fundamental para evitar la progresión de la necrosis muscular y sus complicaciones sistémicas. La descompresión quirúrgica, junto con la optimización hemodinámica y metabólica, desempeña un papel clave en la reducción del riesgo de insuficiencia renal aguda y en la mejora del pronóstico del paciente.
CONCLUSIÓN
En conclusión, la insuficiencia renal inducida por rabdomiólisis representa una entidad clínica de alta morbilidad que requiere un abordaje multidisciplinario. El monitoreo temprano de marcadores bioquímicos y un manejo agresivo de la hipovolemia y los trastornos metabólicos son fundamentales para prevenir la progresión hacia la disfunción renal severa y sus complicaciones asociadas.
RECOMENDACIONES
Recomendamos continuar con estudios parecidos que permitan a los profesionales de la salud revisar la literatura de este tipo de temas. Que, aunque son muy escasos, son complicaciones serias de la salud.
Aspectos éticos:
Existe consentimiento previo del paciente y personal relacionado. Se omite la identidad del paciente para cuidar su derecho a la privacidad. No existe conflicto de intereses.
Gómez-Caro A, Martínez-Sánchez M, Pérez-Fernández X. Rabdomiólisis metabólica: actualización. Rev Med Clin Condes. 2022;33(4):473-481.
Martínez-Vidal B, Sánchez-Iglesias S, Rodríguez-García J. Rabdomiólisis secundaria a la realización de actividad física y uso de electroestimulación: reporte de un caso. Reumatol Clin. 2023;19(2):105-108.
González-Pérez M, Fernández-Rodríguez A, López-Sánchez P. Síndrome compartimental agudo del miembro inferior: estado actual. Rev Colomb Cir. 2023;36(1):132-140.
Rodríguez-Pérez JC, Martínez-López I, García-Moreno F. Síndrome de aplastamiento: reporte de un caso y revisión de la literatura. Med Int Mex. 2020;36(5):431-436.
Sánchez-Iglesias S, Martínez-Vidal B, Rodríguez-García J. Rabdomiólisis idiopática: reporte de un caso. Med Intensiva. 2023;47(4):245-247.
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Méndez-Pérez RA, Gómez-Navarro B, Rodríguez-Rodríguez A. Insuficiencia renal aguda inducida por rabdomiólisis. Rev Colomb Nefrol. 2023;10(2):e465.
SÍNDROME COMPARTIMENTAL Y RABDOMIOLISIS SECUNDARIO A TRAUMA CONTUSO SIN FRACTURA: A PROPÓSITO DE UN CASO
*Cruz-Diaz, Carlos. ORCID: 0009-0002-1561-5481 [email protected]; , **Tavarez-Ulloa, Paul. ORCID: 0009-0005-9435-7661 Dr.tavarez@gmail.com; ***Matías, Gilbania. ORCID: 0009-0003-9725-5105 [email protected]; ***Medina-Ferreira,Winnie. ORCID: 0009-0001-7820-2994 [email protected]; ****Corporan-Gómez, Fausto I. ORCID: 0000-0002-6505-7185 [email protected] *Médico especialista en Nefrología, **Médico especialista en Ortopedia, ***Residente de segundo año de Medicina interna, ****Doctor en medicina PUCMM
Clínica Unión Médica del Norte, Santiago de los Caballeros, República Dominicana.
RESUMEN:
Introducción:El trauma musculoesquelético es una causa frecuente de morbilidad clínica, abarcando desde contusiones leves hasta lesiones graves. Aunque las fracturas suelen ser el enfoque principal, los traumas contusos sin fractura pueden desencadenar complicaciones como el síndrome compartimental agudo (SCA), caracterizado por un aumento de la presión intracompartimental que compromete la perfusión tisular y puede llevar a necrosis muscular. Entre sus consecuencias está la rabdomiólisis, una condición en la que la destrucción de la fibra muscular, al sufrir un daño directo, como ocurre en las lesiones por aplastamiento o en la inmovilidad prolongada, provoca una liberación de mioglobina y enzimas al torrente sanguíneo, elevando el riesgo de lesión renal aguda (LRA), presente en hasta el 50 % de los casos. Presentación de caso:Paciente masculino de 61 años sin antecedentes patológicos significativos, que sufre un trauma contuso en el muslo izquierdo debido a un accidente vehicular. En las primeras 24 horas, el paciente desarrolló edema progresivo, dolor desproporcionado, pérdida de sensibilidad y tensión en el compartimento muscular afectado. Discusión:La insuficiencia renal aguda (IRA) inducida por rabdomiólisis es una complicación grave que ocurre debido a la liberación masiva de mioglobina y otras sustancias citotóxicas al torrente sanguíneo tras la desintegración del músculo esquelético. La mioglobina, filtrada por los riñones, causa nefrotoxicidad, obstrucción tubular y vasoconstricción renal, comprometiendo la perfusión renal. Conclusión:En conclusión, la insuficiencia renal inducida por rabdomiólisis representa una entidad clínica de alta morbilidad que requiere un abordaje multidisciplinario.
Palabras Claves: Trauma musculoesquelético, Síndrome compartimental agudo, Rabdomiólisis, Insuficiencia renal aguda, Mioglobina, Complicaciones clínicas
ABSTRACT:
Introduction: Musculoskeletal trauma is a common cause of clinical morbidity, ranging from minor contusions to severe injuries. Although fractures are often the main focus, blunt trauma without fracture can trigger complications such as acute compartment syndrome (ACS), characterized by increased intracompartmental pressure that compromises tissue perfusion and can lead to muscle necrosis. Among its consequences is rhabdomyolysis, a condition in which muscle fiber destruction, caused by direct damage such as crush injuries or prolonged immobility, leads to the release of myoglobin and enzymes into the bloodstream, increasing the risk of acute kidney injury (AKI), present in up to 50% of cases. Case Presentation: A 61-year-old male patient with no significant medical history suffered a blunt trauma to the left thigh due to a motor vehicle accident. Within the first 24 hours, the patient developed progressive edema, disproportionate pain, loss of sensation, and tension in the affected muscle compartment. Discussion: Acute kidney injury (AKI) induced by rhabdomyolysis is a serious complication resulting from the massive release of myoglobin and other cytotoxic substances into the bloodstream following skeletal muscle breakdown. Myoglobin, filtered by the kidneys, causes nephrotoxicity, tubular obstruction, and renal vasoconstriction, compromising renal perfusion.
Key Words: Musculoskeletal trauma, Acute compartment syndrome, Rhabdomyolysis, Acute kidney injury, Myoglobin, Clinical complications
INTRODUCCIÓN
El trauma musculoesquelético representa una de las principales causas de morbilidad en la práctica clínica [1], con un espectro de lesiones que varían desde contusiones leves hasta fracturas complejas y compromiso neurovascular. Aunque las fracturas suelen ser el foco principal en la evaluación inicial de los pacientes traumatizados, es crucial reconocer que un trauma contuso sin fractura puede generar complicaciones severas.
El impacto directo sobre la musculatura puede inducir un proceso inflamatorio con edema progresivo, hemorragia intramuscular y aumento de la presión dentro de los compartimentos anatómicos.
Esto compromete la perfusión tisular y, en algunos casos, puede desencadenar un síndrome compartimental agudo (SCA) [2]. Aunque esta condición se asocia frecuentemente con fracturas o lesiones vasculares, también puede desarrollarse tras un traumatismo contuso aislado.
El síndrome compartimental es una urgencia médica en ortopedia y traumatología, caracterizada por un aumento de la presión dentro de los compartimentos musculares delimitados por fascias inextensibles. Este incremento compromete la circulación sanguínea, lo que provoca dolor intenso, isquemia y potencial necrosis del tejido afectado.
Se diagnostica cuando la presión intracompartimental supera los 30 mmHg[12], considerando que los valores normales oscilan entre 0 y 8 mmHg. Suele manifestarse con mayor frecuencia en las extremidades inferiores, brazos, antebrazos, manos, pies y, en menor medida, en la pared abdominal [2]. Según su evolución y características, puede clasificarse en síndrome compartimental agudo o crónico [27]. Entre sus principales causas se encuentran el trauma severo y las fracturas óseas, mientras que las formas crónicas suelen relacionarse con sobreesfuerzo físico.
El síndrome compartimental es una condición en la cual la presión dentro de un compartimento muscular aumenta hasta niveles que comprometen la perfusión y la viabilidad de los tejidos. Los criterios diagnósticos incluyen:
La rabdomiólisis es una afección derivada de la destrucción de las fibras musculares, lo que resulta en la liberación de mioglobina y diversas enzimas intracelulares, como la creatina quinasa (CPK) y la lactato deshidrogenasa (LDH), al torrente sanguíneo [4]. Esta liberación masiva puede generar complicaciones tanto locales como sistémicas, siendo la lesión renal aguda (LRA) la más relevante y grave. Se estima que entre el 35 % y el 50 % de los pacientes con rabdomiólisis presentan algún grado de insuficiencia renal [28].
La lesión renal aguda (LRA) inducida por rabdomiólisis es una complicación grave que resulta de la destrucción de las fibras musculares esqueléticas y la liberación de sus componentes intracelulares al torrente sanguíneo [24]. Este proceso puede desencadenarse por diversas causas, incluyendo traumatismos, trastornos metabólicos, uso de ciertos medicamentos e intoxicaciones exógenas.
Clínicamente, la rabdomiólisis puede variar desde formas asintomáticas hasta presentaciones con síntomas como mialgias, debilidad generalizada y orina oscura. La LRA es una complicación frecuente y tardía de la rabdomiólisis, y su desarrollo se asocia con una mayor morbilidad y mortalidad [23].
El daño renal en la rabdomiólisis es multifactorial, incluyendo la obstrucción tubular por pigmentos, vasoconstricción renal y daño oxidativo [24]. El tratamiento principal de la LRA por rabdomiólisis se basa en una hidratación adecuada, promoción de la diuresis y la evitación de fármacos nefrotóxicos. En casos graves, donde se presentan complicaciones como uremia, acidosis metabólica, hiperpotasemia y sobrecarga de volumen puede ser necesario recurrir a terapias de reemplazo renal.
La lesión renal aguda se caracteriza por un deterioro rápido de la función renal, lo que resulta en la acumulación de productos de desecho nitrogenados y la alteración del equilibrio de líquidos y electrolitos. Los criterios diagnósticos según la clasificación KDIGO incluyen [29]:
En este artículo, se presenta el caso de un paciente previamente sano que, tras sufrir un trauma contuso en el muslo sin evidencia de fractura, evolucionó con síndrome compartimental y rabdomiólisis. Se enfatiza la importancia del diagnóstico precoz y el manejo oportuno para prevenir complicaciones mayores en este tipo de lesiones.
PRESENTACIÓN DE CASO
Paciente masculino de 61 años sin antecedentes mórbidos conocidos. Sufre un trauma contuso en el muslo izquierdo tras un accidente de vehículo de motor de cuatro ruedas mientras se encontraba circulando por la vía pública. Al momento del accidente, sufre contusión provocada por el impacto del timón vehicular en el muslo izquierdo. No presenta pérdida de conciencia ni otras lesiones aparentes de carácter de urgencia, es llevado vía emergencia al centro más cercano para su evaluación y manejo. Se decide su ingreso a sala clínica.
Al examen físico, el paciente presentó: Signos vitales: TA: 120/80 mmHg, FC:
78 lpm, ritmo regular, FR: 16 rpm, sin dificultad respiratoria, Temperatura: 36.8°C, Saturación de oxígeno: 98% en aire ambiente.
Ilustración 1: Descompresión y drenaje quirúrgico de hematoma
A pesar de ello, desarrolló rabdomiólisis postoperatoria, evidenciada por el aumento progresivo de CK (máximo de 2,924 el 10.01.25), insuficiencia renal aguda con creatinina de 3.08 y BUN de 48.6 el 09.01.25, e hiperpotasemia de 5.8. Además, presentó hipocalcemia leve y elevación de enzimas hepáticas (AST 42, ALT 65.3). Sin embargo, gracias a la intervención quirúrgica temprana y el manejo adecuado con hidratación, la rabdomiólisis no evolucionó de forma más severa y los valores comenzaron a mejorar progresivamente.
DISCUSIÓN
La insuficiencia renal aguda inducida por rabdomiólisis es una complicación grave que resulta de la liberación masiva de mioglobina, electrolitos y otras sustancias citotóxicas al torrente sanguíneo tras la desintegración del músculo esquelético. La mioglobina filtrada por los riñones puede inducir nefrotoxicidad directa, obstrucción tubular y vasoconstricción renal, lo que compromete la perfusión y exacerba la disfunción renal.
Diversos estudios han demostrado que la insuficiencia renal secundaria a rabdomiólisis está fuertemente correlacionada con niveles elevados de creatina quinasa (CK), mioglobina y electrolitos séricos alterados. En pacientes con valores de CK superiores a 5,000 U/L, la probabilidad de insuficiencia renal aguda se incrementa significativamente, particularmente en aquellos con hipovolemia concomitante. Los niveles de CK aumentan dentro de las primeras 12 horas de injuria muscular y llegan a un pico máximo de 24 a 36 horas, con una bajada posterior lenta de aproximadamente 30% por día. Siendo a los 5 días sus niveles más bajos. La falta de descenso de los niveles de CK es sugestivo de persistencia de la injuria muscular o del desarrollo de síndrome compartimental [26].
El tratamiento de la insuficiencia renal por rabdomiolisis se basa en la reanimación con fluidos agresiva para mantener una diuresis adecuada y prevenir la precipitación de mioglobina en los túbulos renales. Se recomienda el uso de soluciones balanceadas y, en algunos casos, la alcalinización urinaria con bicarbonato de sodio para reducir la toxicidad de la mioglobina. En pacientes con deterioro renal progresivo o sobrecarga de volumen, puede ser necesario recurrir a terapia de reemplazo renal.
En el contexto quirúrgico y traumático, como hematomas musculares extensos o síndrome compartimental, la intervención precoz es fundamental para evitar la progresión de la necrosis muscular y sus complicaciones sistémicas. La descompresión quirúrgica, junto con la optimización hemodinámica y metabólica, desempeña un papel clave en la reducción del riesgo de insuficiencia renal aguda y en la mejora del pronóstico del paciente.
CONCLUSIÓN
En conclusión, la insuficiencia renal inducida por rabdomiólisis representa una entidad clínica de alta morbilidad que requiere un abordaje multidisciplinario. El monitoreo temprano de marcadores bioquímicos y un manejo agresivo de la hipovolemia y los trastornos metabólicos son fundamentales para prevenir la progresión hacia la disfunción renal severa y sus complicaciones asociadas.
RECOMENDACIONES
Recomendamos continuar con estudios parecidos que permitan a los profesionales de la salud revisar la literatura de este tipo de temas. Que, aunque son muy escasos, son complicaciones serias de la salud.
Aspectos éticos:
Existe consentimiento previo del paciente y personal relacionado. Se omite la identidad del paciente para cuidar su derecho a la privacidad. No existe conflicto de intereses.
REFERENCIAS