Rol de neurocirugía en la atención de pacientes con ICTUS

Con la entrada de la neurocirugía endovascular, al manejo del ictus isquémico, se logró en gran avance en el tratamiento de esta enfermedad, que por años fue tratada de manera clínica, brindado la oportunidad de restablecer el flujo sanguíneo cerebral, con la extracción del trombo mediante diferentes técnicas endovasculares.

Momento de la intervención: el neurocirujano endovascular debe estar involucrado desde el momento que se activa el código ictus.


El momento de la evolución no solo depende el tiempo de evolución, sino que también son importantes para la toma de decisión el sitio de la oclusión, la extensión del infarto, el tejido cerebral salvable al en ese momento.

Principales funciones:

La principal función es restablecer el flujo sanguíneo cerebral, con esto se busca rescatar la penumbra isquémica, disminuir la tasa de mortalidad, reducir de manera significativa el déficit neurológico y sobre todo ampliar la ventana terapéutica de la trombolisis arterial.

La inclusión de la neurocirugía endovascular en el tratamiento del ictus isquémico a través de trombectomía mecánica, revolucionó el tratamiento de esta enfermedad, mejorando el pronóstico con mayor independencia funcional a los 90 días.

En el tratamiento del ictus isquémico agudo el abordaje multidisciplinario es fundamental, ya que es un enfermedad tiempo-dependiente, se necesitan protocolos establecidos que van a necesitar de la intervención de múltiples especialidades médicas y de varios departamentos tanto hospitalarios, como prehospitalarios.

Dr. Isidro De León
Neurocirujano endovascular l Clínica Universitaria Unión Médica