*Departamento de Epidemiología de la Clínica Universitaria Unión Médica del Norte y Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Católica del Cibao (UCATECI).
COMENTARIO
El hantavirus constituye una zoonosis emergente de alta letalidad en la Región de las Américas, con importantes implicaciones para la salud pública. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en 2025 se notificaron 229 casos confirmados de síndrome pulmonar por hantavirus (SPH) en ocho países de la región, incluyendo 59 defunciones, lo que representa una tasa de letalidad aproximada del 25,7% [1]. Además, se han documentado incrementos en la incidencia en países como Bolivia y Paraguay, así como aumentos en la letalidad en Argentina y Brasil, lo que evidencia la persistencia y expansión de la enfermedad [1]. Este patrón epidemiológico se encuentra influenciado por factores ambientales, cambio climático y un mayor contacto humano con reservorios de roedores [2,3].
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó en 2026 un brote asociado a un crucero internacional, en el que se reportaron al menos once casos y tres defunciones, con una letalidad superior al 30% [4]. Asimismo, el hantavirus continúa siendo una enfermedad bajo vigilancia en Estados Unidos, donde se han registrado cerca de 890 casos confirmados desde 1993, lo que evidencia su persistencia epidemiológica [5]. Estos datos reflejan que, aunque la enfermedad es poco frecuente, su impacto clínico es significativo y puede representar un riesgo emergente.
En la República Dominicana no se han reportado casos confirmados; sin embargo, el riesgo potencial no debe subestimarse. La presencia de roedores, condiciones ambientales favorables y exposiciones ocupacionales configuran un escenario propicio para la introducción del virus. Al tiempo que la similitud clínica con otras enfermedades febriles (como leptospira), puede retrasar el diagnóstico oportuno, esto ha llevado a la Dra. Zunilda Núñez y un equipo de investigadores (MESCYT – CINBIOCLI – Hospital José María Cabral y Baez) a realizar un estudio para identificar cepas de Hanta virus que pudieran estar circulando en el país, (pendiente de completar y publicación de los resultados), este estudio surge de los resultados no concluyentes de un análisis de métodos diagnósticos para leptospirosis donde se identificaron casos con cuadro clínico compatible para leptospirosis pero con diagnósticos negativos (casi la mitad) y concluyen afirmando que la deficiencia demostrada en las pruebas diagnósticas confirmatorias en etapas tempranas para la leptospirosis, justifica continuar investigando sobre este tópico en el país y posibles otras causas [6].
El abordaje del hantavirus desde la perspectiva de Una Sola Salud implica una estrategia integrada que articula la salud humana, animal y ambiental, reconociendo que la transmisión del virus está estrechamente relacionada con la interacción entre personas, reservorios de roedores y su entorno. Al analizar este enfoque, la vigilancia epidemiológica debe ser conjunta e intersectorial, incorporando la detección de casos humanos, el monitoreo de poblaciones de roedores y la evaluación de condiciones ambientales que favorecen la transmisión. Asimismo, se deben implementar intervenciones orientadas al control de reservorios mediante manejo ambiental, reducción de criaderos y mejora de condiciones de vivienda, junto con educación comunitaria para disminuir conductas de riesgo. Del mismo modo, es fundamental fortalecer las capacidades del sistema de salud para la sospecha clínica, el diagnóstico oportuno y la respuesta rápida ante casos sospechosos. La coordinación entre sectores de salud, agricultura y medio ambiente, junto con la investigación de factores ecológicos y climáticos, permite anticipar brotes y reducir el impacto de la enfermedad. De esta manera, el enfoque Una Sola Salud proporciona un marco integral y preventivo que resulta esencial para mitigar el riesgo de introducción y propagación del hantavirus [7,8]. Finalmente, la preparación institucional mediante protocolos de respuesta permitirá mitigar el impacto potencial y fortalecer la capacidad de respuesta del sistema sanitario dominicano.
DECLARACIONES DEL AUTOR
Financiamiento: No se recibió financiamiento externo. Conflicto de intereses: El autor declara no presentar conflictos de interés. Uso de inteligencia artificial: Se utilizaron herramientas de apoyo con el fin de mejorar la sintaxis y la redacción; el documento final fue revisado por el autor asumiendo la plena responsabilidad del contenido de la publicación.
REFERENCIAS
Pan American Health Organization. Epidemiological alert: Hantavirus pulmonary syndrome in the Americas Region. Washington (DC): PAHO; 19 Dec 2025.
Pan American Health Organization. Hantavirus: Situation in the Americas. Washington (DC): PAHO; 2025.
World Health Organization. Hantavirus: epidemiology and transmission. Geneva: WHO; 2025.
World Health Organization. Hantavirus cluster linked to cruise ship travel. Geneva: WHO; 8 May 2026.
Centers for Disease Control and Prevention. Reported cases of hantavirus disease. Atlanta: CDC; 2026.
Núñez MZ, Fortuna ML, Veras B, Medina A, Mena L, Gutiérrez E, Ramírez C, Vargas C, Aybar A. Efectividad de la reacción en cadena de la polimerasa en tiempo real (PCR-RT) e Inmunodot en el diagnóstico temprano de leptospirosis: análisis comparativo con la prueba de Microaglutinación (MAT). cysa [Internet]. [citado 22 de febrero de 2022];6(1):17-24. Disponible en: https://revistas.intec.edu.do/index.php/cisa/article/view/2413
World Health Organization. One Health. Geneva: WHO; 2024. Disponible en: https://www.who.int/health-topics/one-health
Food and Agriculture Organization; World Organisation for Animal Health; United Nations Environment Programme; World Health Organization. One Health Joint Plan of Action (2022–2026). Rome: FAO; 2022. Disponible en: https://www.who.int/initiatives/one-health
HANTAVIRUS EN LAS AMÉRICAS: UNA AMENAZA EMERGENTE Y LA NECESIDAD DE FORTALECER LA VIGILANCIA EN LA REPÚBLICA DOMINICANA
HANTAVIRUSES IN THE AMERICAS: AN EMERGING THREAT AND THE NEED TO STRENGTHEN SURVEILLANCE IN THE DOMINICAN REPUBLIC
*Bienvenido Veras Estevez. ORCID: 0000-0003-1515-8997. [email protected].
*Departamento de Epidemiología de la Clínica Universitaria Unión Médica del Norte y Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Católica del Cibao (UCATECI).
COMENTARIO
El hantavirus constituye una zoonosis emergente de alta letalidad en la Región de las Américas, con importantes implicaciones para la salud pública. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en 2025 se notificaron 229 casos confirmados de síndrome pulmonar por hantavirus (SPH) en ocho países de la región, incluyendo 59 defunciones, lo que representa una tasa de letalidad aproximada del 25,7% [1]. Además, se han documentado incrementos en la incidencia en países como Bolivia y Paraguay, así como aumentos en la letalidad en Argentina y Brasil, lo que evidencia la persistencia y expansión de la enfermedad [1]. Este patrón epidemiológico se encuentra influenciado por factores ambientales, cambio climático y un mayor contacto humano con reservorios de roedores [2,3].
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó en 2026 un brote asociado a un crucero internacional, en el que se reportaron al menos once casos y tres defunciones, con una letalidad superior al 30% [4]. Asimismo, el hantavirus continúa siendo una enfermedad bajo vigilancia en Estados Unidos, donde se han registrado cerca de 890 casos confirmados desde 1993, lo que evidencia su persistencia epidemiológica [5]. Estos datos reflejan que, aunque la enfermedad es poco frecuente, su impacto clínico es significativo y puede representar un riesgo emergente.
En la República Dominicana no se han reportado casos confirmados; sin embargo, el riesgo potencial no debe subestimarse. La presencia de roedores, condiciones ambientales favorables y exposiciones ocupacionales configuran un escenario propicio para la introducción del virus. Al tiempo que la similitud clínica con otras enfermedades febriles (como leptospira), puede retrasar el diagnóstico oportuno, esto ha llevado a la Dra. Zunilda Núñez y un equipo de investigadores (MESCYT – CINBIOCLI – Hospital José María Cabral y Baez) a realizar un estudio para identificar cepas de Hanta virus que pudieran estar circulando en el país, (pendiente de completar y publicación de los resultados), este estudio surge de los resultados no concluyentes de un análisis de métodos diagnósticos para leptospirosis donde se identificaron casos con cuadro clínico compatible para leptospirosis pero con diagnósticos negativos (casi la mitad) y concluyen afirmando que la deficiencia demostrada en las pruebas diagnósticas confirmatorias en etapas tempranas para la leptospirosis, justifica continuar investigando sobre este tópico en el país y posibles otras causas [6].
El abordaje del hantavirus desde la perspectiva de Una Sola Salud implica una estrategia integrada que articula la salud humana, animal y ambiental, reconociendo que la transmisión del virus está estrechamente relacionada con la interacción entre personas, reservorios de roedores y su entorno. Al analizar este enfoque, la vigilancia epidemiológica debe ser conjunta e intersectorial, incorporando la detección de casos humanos, el monitoreo de poblaciones de roedores y la evaluación de condiciones ambientales que favorecen la transmisión. Asimismo, se deben implementar intervenciones orientadas al control de reservorios mediante manejo ambiental, reducción de criaderos y mejora de condiciones de vivienda, junto con educación comunitaria para disminuir conductas de riesgo. Del mismo modo, es fundamental fortalecer las capacidades del sistema de salud para la sospecha clínica, el diagnóstico oportuno y la respuesta rápida ante casos sospechosos. La coordinación entre sectores de salud, agricultura y medio ambiente, junto con la investigación de factores ecológicos y climáticos, permite anticipar brotes y reducir el impacto de la enfermedad. De esta manera, el enfoque Una Sola Salud proporciona un marco integral y preventivo que resulta esencial para mitigar el riesgo de introducción y propagación del hantavirus [7,8]. Finalmente, la preparación institucional mediante protocolos de respuesta permitirá mitigar el impacto potencial y fortalecer la capacidad de respuesta del sistema sanitario dominicano.
DECLARACIONES DEL AUTOR
Financiamiento: No se recibió financiamiento externo.
Conflicto de intereses: El autor declara no presentar conflictos de interés.
Uso de inteligencia artificial: Se utilizaron herramientas de apoyo con el fin de mejorar la sintaxis y la redacción; el documento final fue revisado por el autor asumiendo la plena responsabilidad del contenido de la publicación.
REFERENCIAS