SANTIAGO.-En cirugía facial el injerto de grasa está indicado como tratamiento principal o como complemento de otras cirugías, siendo especialmente útil en el rejuvenecimiento facial, para la corrección de los defectos de volumen de causa genética, causados por el envejecimiento o por secuelas de otras enfermedades.

De acuerdo al doctor José Luis Mejía, de la clínica Unión Médica se puede utilizarse el injerto de grasa en el mentón, mandíbula, mejillas, pómulos, ojeras, sienes, nariz, región frontal, entrecejo.

Explica el cirujano plástico reconstructivo que los volúmenes de Lipo implante adecuadamente colocados son capaces de dar la turgencia perdida y levantar levemente los tejidos faciales sin necesidad de realizar un lifting.

Manifestó que pacientes que han demostrado ser buenos candidatos y con resultados duraderos son los que presentan el síndrome de lipodistrofia.



En perfiloplastia facial es fácil devolver a la cara sus proporciones adecuadas aportando la forma y los volúmenes precisos allí donde se necesitan: aumentar un mentón pequeño, definir la mandíbula o los pómulos, remodelar la frente, las cejas, los párpados y la nariz.

“El conocimiento preciso de las proporciones faciales así como de la técnica de Lipoimplante nos permitirá ovalar un rostro, suavizar unos contornos agresivos o marcar adecuadamente contornos faciales poco precisos”, expresó.

Luis Mejía sostiene que en casos seleccionados puede remodelar la nariz de forma satisfactoria, es válido tanto en hombres como mujeres independientemente de su edad. Pueden abordarse zonas individuales de la cara o combinar varias simultáneamente.

En pacientes con bolsas en los párpados o surcos de la ojera poco marcados es una alternativa muy eficaz a la blefaroplastia. Es, también, el complemento ideal en muchas Rinoplastias para producir balances faciales armoniosos que de otra forma no se podrían conseguir.

El especialista destaca que en ocasiones seleccionadas pueden realizarse Rinoplastias completas mediante injerto de grasa. Es el complemento perfecto para un lifting facial cuando la flaccidez de piel es avanzada y el paciente carece de relieves adecuados en la cara.

En cirugía reparadora es una alternativa poco agresiva al tratamiento de la microsomía hemifacial u otras displasias faciales. La retrusión del tercio medio facial con o sin problemas de mordida puede tratarse adecuadamente mediante Lipoimplante como alternativa a la cirugía ortognática, si bien el problema de la mordida no se verá beneficiado.

Como ocurre con el resto de las áreas corporales donde se emplea no hay un “tacto de grasa” o un “aspecto hinchado” como ocurre con los implantes sintéticos; la zona tratada se palpa y se ve con una consistencia y forma totalmente naturales.

Aunque se han tocado muchos temas, en los párrafos anteriores explicando algunas conclusiones y algunas novedades en el campo de los injertos de grasa en cirugía de rejuvenecimiento facial.

Todos los cirujanos plásticos que trabajamos en este campo sabemos que los injertos funcionan, a corto y a largo plazo, pero ahora se trata de evaluar y comprobar científicamente cómo funcionan y por qué.

“Tenemos por un lado los estudios anatómicos donde se describen los diferentes compartimentos grasos de la cara, su profundidad y cómo evolucionan con la edad, que muestran cuáles se van depleccionando con los años, cuáles tienden a descolgarse, cuáles pueden ser elevados o reposicionados con un lifting y cuáles, en cambio, deben ser tratados con lipofilling”, subraya.

Mejía sostiene que de esta forma que no sólo restauraremos así los volúmenes sino que además producirán una elevación de estructuras así, cuando tratamos con grasa el área infraorbitaria y el pómulo, ayudaremos a reposicionar el párpado inferior y el surco infraorbitario.

El tratamiento ideal desde luego es combinar los injertos, en función del esquema planificado, y desde luego su asociación resulta actualmente un arma imprescindible en la cirugía de rejuvenecimiento facial.

La excelencia al alcance de todos