Los bioflavonoides (vitamina P) son compuestos muy asociados a la Vitamina C y que los encontramos en una gran variedad de plantas, especialmente en frutas cítricas. Una de las funciones principales de los bioflavonoides es aumentar el poder de la vitamina C, además tienen una muy ganada fama de ser potentes compuestos antioxidantes.

Entre otros muchos beneficios que tiene, y en conjunción con la vitamina C, fortalece los capilares y contribuye a impedir un sangrado menstrual femenino excesivo.

Los Bioflavonoides son antivirales y antiinflamatorios, protegen de los Radicales Libres e inhiben la liberación de histamina. Por esta razón es que los bioflavonoides son recomendados para combatir problemas de inflamaciones y alergias. Otros padecimientos combatidos con bioflavonoides son diversos cánceres, cataratas, herpes, y otros muchos más.

A los bioflavonoides los hallamos en frutas, verduras, semillas, nueces, hojas y flores.

Las cebollas y ajos contienen Quercetina que es un bioflavonoide con una fuerte actividad anticancerígena, es decir que logra inhibir efectivamente diversos cánceres de ovarios y leucemia. También se ha comprobado que la Quercetina es muy efectiva para curar heridas, inhibir cataratas diabéticas y para el tratamiento de herpes oral.

Las cerezas, arándanos, bayas de espino y otras bayas tienen altas concentraciones de antocianidinas y proatocianidinas que son los bioflavonoides encargados de darle a las bayas su color característico azul rojizo y son poderosísimos antioxidantes que impiden el daño debido a radicales libres en el organismo.

La hesperidina es un bioflavonoide que se encuentra predominantemente en frutas cítricas, se puede usar para el tratamiento de úlceras duodenales y hemorragias retinales.

El trigo Sarraceno es rico en el bioflavonoide conocido como rutina el cual se sabe que se utiliza desde hace tiempo para el tratamiento de las hemorroides, hipertensión y venas varicosas (várices).

La excelencia al alcance de todos