El autismo es un trastorno que inicia en la infancia y permanece durante toda la vida. Esta condición afecta la manera como las personas se comunican y se relacionan con los demás, además de presentar conductas estereotipadas y dificultad para hacer cambios en la rutina diaria. De acuerdo con AutismSpeak, 1 de cada 68 individuos es diagnosticado con autismo, siendo los niños 5 veces más propensos que las niñas a tener esta condición.

Artículo escrito por Gladis Ozoria, M.A. Psicóloga-Logopeda

Consultorio 103, Torre A Clínica Unión Médica

En esta ocasión hablaremos del déficit en la comunicación a temprana edad en un niño con autismo. Algunas de las características en habla y lenguaje que presentan estos niños son: un lenguaje muy limitado, repetición de las palabras o frases que escucha (ecolalia), parece que tiene sordera, otras veces es obvio que no es sordo pero aun así no comprende lo que le dicen, por lo que no puede seguir instrucciones sencillas.

Los logopedas tienen como tarea trabajar con el diagnóstico, prevención e intervención de los trastornos del habla y del lenguaje. Los beneficios que aporta esta especialidad a los niños dentro del espectro son los siguientes:

· Un sistema de comunicación alternativo como PECS, lengua de signos y pictogramas, para que el niño con TEA pueda expresarse. Estos sistemas están orientados a estimular el desarrollo de la producción vocal, lo que puede dar como resultado un aumento en el habla.

· Ya con un sistema de comunicación establecido, el niño podrá iniciar comunicación con otros niños o adultos sin necesitar la asistencia de un tercero.

· Mejorar la comprensión de las expresiones faciales y tono de voz de los demás, para poder entender sus intenciones.

· Aprender a utilizar las palabras adecuadas en cada contexto. El niño aprende algo tan sencillo como decir “buenos días” al iniciar el día, como otras cosas más complicadas como pedir ayuda o pedir que lo lleven al baño.

· Mejorar la articulación y producción de palabras. Una vez el niño inicia a emitir sonidos, se pasa al entrenamiento para decir palabras y en etapas más avanzadas a mejorar la articulación de las palabras.

· Resultado de todo un proceso de terapia, se busca que el niño pueda interactuar con otros niños en espacios escolares o de recreación.

“Ayúdame a comprender mi entorno. Organiza mi mundo y facilítame que anticipe lo que va a suceder. Dame orden, estructura y no caos” Ángel Viviere, 1996

La excelencia al alcance de todos