Todos hemos sufrido dolor de espalda en alguna ocasión, ya sea de forma esporádica o crónica.

Los que tienen que lidiar con esta última versión del dolor tienen que hacer frente continuamente a terribles dolores, que les llevan a buscar todo tipo de información con tal de paliarlos en la medida de lo posible.

Lamentablemente, existen muchos falsos mitos al respecto, por lo que a veces es peor el remedio que la enfermedad y se acaba haciendo que las molestias sean aún mayores. Por eso, Chris McCarthy, fisioterapeusta de la Universidad Metropolitana de Manchester, ha publicado en The Conversation un artículo en el que cuenta cinco de los mitos más extendidos sobre el dolor de la baja espalda, con el fin de ayudar a aquellas personas que suelan actuar de forma equivocada.

 

Mitos sobre el dolor de espalda baja

1. El movimiento empeora el dolor de espalda

Ésta es una creencia muy común también en otros tipos de dolencias, pues el dolor que sentimos ante el más mínimo movimiento nos hace creer que estamos haciendo algo que no es correcto.

Sin embargo, McCarthy aclara que la torsión y la flexión de los músculos que se encuentran en espasmo a causa del dolor favorecerá que se relajen, haciendo que poco a poco la molestia cese.

 

2. Se debe interrumpir cualquier tipo de ejercicio

Con esta afirmación nos encontramos ante un caso similar al anterior; pues, si bien es cierto que no se debe mantener un ritmo de ejercicio demasiado intenso, seguir entrenando de una forma suave puede ayudar a relajar los músculos y hacer que cese el dolor.

Sin embargo, ante la duda siempre debemos consultar a un fisioterapeuta que nos diga qué ejercicios podemos hacer y cuáles no.

 

3. Los resultados de un escáner siempre indican la causa del color

Según McCarthy, es muy común observar en este tipo de pruebas algunas desviaciones y otras anomalías de la columna vertebral que no tienen por qué estar asociadas a dolor, por lo que no es el mejor método diagnóstico para conocer la procedencia de las molestias en la espalda.

 

4. El dolor es sólo igual a los daños

Aunque por supuestísimo que sí que existe una asociación entre el dolor y los daños en la columna, se deben tener en cuanto otros factores a nivel psicológico, como el estrés, las experiencias pasadas o la duración de los síntomas.

Nuestro cerebro puede ser nuestro mejor amigo y, a la vez, nuestro peor enemigo, por lo que no es tan raro que a veces pueda jugarnos este tipo de malas pasadas.

 

5. Las mochilas escolares siempre causan dolor de espalda

 

A menudo se asocian las pesadas mochilas escolares con el dolor de espalda, por lo que se tiende a sustituirlas por carros o, directamente, a dejar en clase los libros que no vayan a ser utilizados durante ese día.

Aunque en su artículo McCarthy asegura que son realmente seguras, es necesario tener en cuenta ciertos factores, ya que existe unanimidad científica con respecto a los problemas que puede ocasionar a un niño llevar más de un 15% de su peso a la espalda.

De todos modos, sí que es verdad que se deben considerar otros factores, como el sedentarismo o la toma de posturas inadecuadas, ya que ambos hábitos pueden ser igualmente perjudiciales.

Además, esto último no sólo se aplica sólo a los niños, ya que es muy importante para la salud de la espalda en general practicar ejercicio de forma regular y mantener una postura adecuada, tanto cuando estamos de pie como cuando nos sentamos.

Sea como sea, ante la más mínima duda seguro que cualquier médico o fisioterapeuta os resuelve encantado cualquier duda respecto a los hábitos para tratar o prevenir este desagradable dolor. No dudéis en consultarles.

 

Fuente> omicrono.com

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