Dr. José Alfonso Gómez

Ortopeda- Cirugía de alargamientos, Deformidades e infecciones Oseas y Reconstrucción  de Extremidades

Consultorio 534, Torre C

ALARGAMIENTOS ÓSEOS

Los Alargamientos Óseos, también llamados Elongaciones, son técnicas quirúrgicas con las que, mediante la realización de una osteotomía -corte en el hueso- y aplicación de distracción, se consigue separar los fragmentos óseos y, con ello, aumentar la longitud del hueso. Al separarse los fragmentos se produce un "hueco" que debe rellenarse de hueso (consolidarse). En la mayoría de los casos, si se hace una distracción progresiva (lenta), la consolidación se produce espontáneamente pero en ocasiones es necesario aportar injerto óseo.

INDICACIONES de los ALARGAMIENTOS

Los Alargamientos óseos se utilizan fundamentalmente en dos tipos de problemas:

Diferencia de longitud (Dismetrías) de las Extremidades para igualarlas

Baja Talla Patológica (Displasias Óseas) para incrementar la estatura

Las causas de las Dismetrías son múltiples pero destacan las secuelas de fracturas, los acortamientos de origen congénito y las secuelas de lesiones del cartílago de crecimiento (trauma, infección, falta de riego, etc.).

En cuanto a la baja talla patológica, la causa más frecuente son las Displasia Óseas entre las que destaca la Acondroplasia.

Como decimos, las técnicas de alargamiento consisten en la realización de un corte en el hueso (osteotomía) y la aplicación de distracción para separar los fragmentos formados y alargar el hueso.
Para conseguir un alargamiento significativo se necesita que la distracción que apliquemos sea progresiva: 1mm al día aproximadamente.

APARATOS DE DISTRACCIÓN

Por el momento la distracción progresiva solo se puede conseguir mediante dos tipos de aparatos (distractores):

Fijadores Externos
Clavos Endomedulares Extendibles

El futuro de las elongaciones óseas está, en nuestra opinión, en la Elongación Endomedular  (clavos endomedulares extensibles), aunque por factores técnicos y de coste, los fijadores externos bien solos o, sobre todo, asociados a métodos de fijación interna (clavos, placas...) son, todavía, los más empleados.

PROBLEMAS de los ALARGAMIENTOS

Con las técnicas de alargamiento óseo se pueden conseguir magníficos resultados pero, al tratarse de procedimientos en los que se fuerza notablemente el crecimiento óseo (se consigue mucha longitud en muy poco tiempo), la tendencia a producirse complicaciones es alta.

El origen de estas complicaciones que todo especialista dedicado a este tipo de cirugía debe conocer y reconocer está sobre todo en:

La Distracción misma (lesiones vasculares y nerviosas, problemas articulares deformidades óseas sobre todo).

La Fijación Externa (infecciones, rigideces articulares e intolerancia por el paciente)

La Capacidad de Formación de Hueso (defectos de consolidación, sobre todo)

Por este motivo, cualquier método de elongación que aminore la necesidad de los fijadores externos (combinación con clavos o placas) o la evite completamente (clavos endomedulares extensibles) va a aportar unos avances importantes en lo referente a la seguridad, capacidad de recuperación y confort del paciente.

La excelencia al alcance de todos